De la Historia Clínica clásica al mHealth y el Internet de las cosas

04 Mayo 2016

Desde los inicios de la medicina, los cambios producidos en la forma de relación del médico y el paciente han ido modificándose, pero estos cambios se han producido de forma mucho más significativa en los últimos 60 años.

En el año 1964, Pedro Laín Entralgo publicó un libro que se convirtió en todo un clásico: La relación médico - enfermo. La reedición de la síntesis que el mismo había efectuado 5 años después: El médico y el enfermo en 2003, hizo objetivar a varios autores, que los cambios aparecidos en esa relación eran más importantes en esos 35 años que en los 25 siglos anteriores que había analizado Laín. Habíamos pasado del médico sacerdotal al médico asalariado y del paciente obediente y sumiso al paciente actor principal y sujeto activo.

Hoy, ya pasada una década y un lustro del siglo XXI, me atrevo a afirmar que los cambios en estos primeros 15 años, han sido todavía más marcados y significativos.

La aparición de Internet marcó un punto de inflexión clave, el paciente sujeto activo pasa a ser sujeto informado con acceso a cantidades ingentes de información sobre su salud. La entrada de las redes sociales puso al ciudadano como generador de contenido y la aparición de los teléfonos inteligentes (Smartphones) y las tabletas, han abierto un nuevo mundo basado en la movilidad, que permite al ciudadano estar permanente conectado.

Han pasado muchas cosas desde aquel 1964, hoy en día las historias clínicas (HC) son electrónicas, están a disposición de los profesionales a cualquier hora y desde cualquier lugar, en 1964, las HC eran de cada médico o de cada servicio hospitalario, la información era local, no global, poco a poco se fue avanzando y la HC se centralizo para cada centro, pero no era una historia local, sino un cúmulo de información metida en el mismo sobre y con orígenes diferentes según el servicio generador.

Como ya decíamos, en la actualidad la realidad es bien diferente, en la mayoría de países desarrollados, las HC son electrónicas y en muchos casos compartidas de forma regional, nacional y ya con proyectos internacionales. La Unión Europea se ha marcado como hito, disponer de una avanzada salud electrónica para el 2020 y en los otros continentes los avances son también considerables.

La imparable aparición de la movilidad (mHealth), ha llegado para quedarse y abre un nuevo mundo de posibilidades en la relación de médicos y pacientes, cada vez hay más aplicaciones (Apps) de salud y la capacidad de recogida de datos sanitarios por parte de los Smartphones es cada día mayor. Los ciudadanos se sienten dueños de su salud, quieren cuidarla y piden poder usar sus herramientas diarias para gestionarla, pero no sólo están apareciendo Apps, también los diferentes dispositivos de la vida diaria se están conectando a internet y se convierten en los llamados “wereables”: relojes, pulseras, gafas, ropa inteligente con múltiples sensores…, el circulo se amplia y nuestra información de datos de salud se redefine. Para mejorarlos más. podemos hacerlos proactivos con inteligencia artificial e incluso autónomos, aplicándoles modelos de robótica.

Todos estos cambios requieren una comprensión holística en el mundo de la salud y no tiene sentido una visión aislada y sesgada, hace falta un nuevo planteamiento de la HC, que contemple esta nueva realidad.

La seguridad, la veracidad y el acceso a la información se convierten en necesidades absolutamente relevantes y deben ser consideradas de forma integral.

Llevamos años, hablando de Telemedicina, Teleasistencia, Telemonitorización… Telesalud, pero ha habido muchos proyectos con muchos pilotos y pocas experiencias realmente consolidadas, verdaderamente es una pena, pues las herramientas las tenemos y quizás la velocidad con la que aparecen nuevas tecnologías, no nos da tiempo a asumir que cambios son los más aplicables y convenientes en el mundo de la salud.

Desde este blog, queremos hablar de este nuevo universo, analizar los cambios, pensar el futuro, aprender del pasado o simplemente divertirnos compartiendo con vosotros los nuevos paradigmas, porqué es posible que pronto el futuro sea tan cercano que se nos convierta en ayer.